Llena cualquier rincón de fe y calma
Un compañero que ilumina, acompaña y reconforta, ideal para quien busca más que un simple peluche: un abrazo espiritual.

Es una excelente opción para los más pequeños
Amor
Cuando el niño abraza su peluche de Jesús, siente cariño y seguridad, como si lo cuidara un amigo especial que siempre está a su lado, incluso cuando duerme.
Luz
El peluche ilumina su habitación con una luz suave y una melodía tierna, creando un rincón mágico donde puede soñar tranquilo y sentirse protegido.
Fe
A través del juego, el niño aprende que Jesús es amor, paz y alegría. Cada abrazo se convierte en una forma sencilla de acercarse a su fe de manera natural y feliz.
Alegría
Al compartir su peluche con otros, el niño aprende el valor de dar amor, de cuidar y de ser amable. Así, la diversión también se transforma en una pequeña lección de bondad.
